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Histórico: riesgo financiero en mínimos desde 1993

By On mayo 12,17
El pasado lunes, tras los resultados definitivos de las elecciones de Francia, el índice VIX (también conocido como “índice del pánico”) registró su menor nivel en los últimos 23 años. En la nota de hoy te voy a contar cómo leer la realidad detrás de estos números y cómo invertir utilizando esta información.

A mediados de la década pasada, y contra todo pronóstico, un médico llamado Michael Burry, a cargo de un fondo de inversión, le ganó la pulseada al mercado. Apostó en contra de la tendencia luego de detectar severas inconsistencias en el sector de hipotecas de los Estados Unidos.

Las ganancias fueron millonarias: Burry ganó casi 500% neto de gastos mientras los principales índices de Wall Street se hundían con el estallido de la crisis.

Esta épica historia fue plasmada en un libro, que luego terminó inspirando la película de Hollywood ganadora del Óscar, “La Gran Apuesta”.

Más allá de la increíble historia, lo que quiero que te lleves de la anécdota es lo siguiente: al momento en el que Burry decidió hacer su ContraInversión, el riesgo financiero del mercado se encontraba en un momento de calma, bastante similar al de hoy. De hecho, la última vez que el riesgo financiero estuvo así de bajo, fue en el momento previo a la crisis sub-prime.

¿Dónde vemos esto? La respuesta es simple, en el índice de volatilidad VIX.

El VIX es un índice diseñado para capturar, a través del mercado de opciones, el sentimiento de pánico de los mercados.

Dado que es un índice que muestra la aversión al riesgo de los inversores, lo normal es que cuando hay optimismo, el VIX caiga, mientras que sube cuando el sentimiento general es pesimista.

Abajo podemos ver un gráfico que demuestra esta teoría:

El gráfico muestra 2 líneas:

  • La línea negra es el S&P 500, o sea, el índice bursátil norteamericano más relevante.
  • La línea verde es el índice VIX.

Como se puede observar, la correlación entre ambas variables es inversa, y además, cuasi-perfecta: cuando el S&P sube, el VIX cae, y viceversa, sin excepción.

El gráfico también deja entrever el “tamaño” del pánico del mercado.

Por ejemplo, se ve de manera muy clara el “agujazo” del VIX en noviembre 2016, justo cuando Trump ganó las elecciones. También se ve el “agujazo”, incluso más grande que el anterior, correspondiente a septiembre 2015, cuando en China la depreciación del Yuan hizo entrar en pánico a los mercados, en una jornada que se conoció como “Black Monday”.

Mínimos históricos de volatilidad

Ahora que entendemos qué es el VIX y cómo reacciona frente a los distintos momentos del mercado, estamos en condiciones de realizar una lectura de la situación actual desde una perspectiva de largo plazo.

Para ello, empecemos por mirar la tabla y el gráfico siguientes:


De la información anterior se pueden extraer varias conclusiones:

  • Ningún episodio de elevada incertidumbre ha pasado desapercibido para el VIX,
  • Los períodos de grandes crisis han sido precedidos por períodos de calma,
  • El nivel actual del VIX es inusualmente bajo, lo cual, si bien podría ser un momento de cautela, tampoco asegura no se aproximen frentes de tormenta en el futuro próximo.

Extendiéndome un poco sobre el último punto: un VIX en estos niveles es algo que, como inversores, nos debería llamar poderosamente la atención.

La última vez que hubo una calma similar, inmediatamente estalló la peor crisis financiera mundial en más de medio siglo.

A mediados de la década pasada, tanto la FED como el mainstream académico y periodístico pensaban que la economía y los mercados habían llegado a un equilibrio sostenible de tasas e inflación bajas, y crecimiento económico pujante.

Esto se reflejaba en el mercado en ese momento (como se puede ver en el cuadro más arriba): a fines de 2006, e incluso principios de 2007, a pesar de que la burbuja inmobiliaria estaba a punto de estallar, el VIX operaba en niveles históricamente bajos.

Ya sabemos cómo terminó la historia…

¿Por qué hoy el riesgo es tan bajo?

Existen varios motivos que explican que el VIX esté tan bajo. En primer lugar, los resultados de las elecciones de Francia aseguran la permanencia de dicho país en el euro, despejando dudas sobre la continuidad de la unión tal como está. Por otro lado, va cayendo el miedo a la presidencia de Trump, a medida que éste encuentra los límites institucionales del país del norte de América.

En tercer lugar, la Reserva Federal aportó lo suyo, al moderar las expectativas de mayores subas de tasas. En Estados Unidos, también vemos que el escenario más probable es de un crecimiento saludable con pleno empleo (por debajo del 5%) tanto para este año, como para el siguiente.

Por último, incluso con perspectivas de desaceleración, lo cierto es que la situación de China todavía es saludable en los papeles, o al menos así lo piensa el mercado.

¿Cómo ganar dinero con el miedo de nuestro lado?

Como decíamos, el riesgo está en mínimos históricos, y cuando ocurren hitos de este tipo, se aconseja revisar los fundamentals del mercado.

Estos momentos son particularmente propicios para parar la pelota, y hacernos preguntas del tipo: ¿Es sostenible el equilibrio actual? ¿Hay alguna burbuja, como ocurrió en 2007?

En función del diagnóstico, de nuestro view, podremos hacer nuestras apuestas financieras, ya sea siguiendo al mercado o yendo contra-tendencia.

Si vemos burbujas de activos en el horizonte a punto de estallar, o alguna situación que pudiera desatar el stress financiero y terminar con la calma, entonces tenemos que aprovechar el momento para jugar a favor del miedo.

Una manera sencilla de hacerlo es comprar el ETN (Exchange Traded Note) VXX, un instrumento que replica los movimientos del VIX. Si se disparara la volatilidad, tanto el índice VIX como el ETN VXX subirían de manera abrupta, otorgándole buenos rendimientos al ContraInversor, mientras los inversores comunes buscan salir de sus posiciones tradicionales.

¿Estás preparado para ser el próximo Michael Burry?

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