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¿Estamos ante el fin del boom bancario?

By On abril 21,17
El sector financiero en nuestro país estuvo ofreciendo buenos resultados. Sin embargo, la tendencia podría cambiar.

Me acuerdo cuando “el Chango Moreno” debutó en la primera división de Boca Juniors. Se trataba de un joven de 19 años que provenía de la provincia de Santiago del Estero. A los pocos meses de jugar, alcanzó un récord difícil de obtener para un jugador de fútbol: en un partido por la Copa Libertadores del año 2000, le convirtió 5 goles al club Blooming, de Bolivia.

Fue el héroe de la noche.

Luego de su estelar actuación, las expectativas de la gente con “el Chango” estaban verdaderamente por las nubes. Todo el mundo esperaba que el jugador repitiera en cada partido su notable desempeño pasado. Sin embargo, la imagen de este jugador se fue desinflando y, finalmente, terminó jugando 38 partidos en los que convirtió solamente 18 goles.

Seguramente, a esta altura te estés preguntando por qué te cuento esta historia de fútbol, que poco parecería tener que ver con el mundo de la economía y las finanzas. Sin embargo, la relación entre el fenómeno de Alfredo David Moreno y la bolsa argentina es más cercana de lo que pensás.

Es que he notado que el sector bancario, un sector económico con fuertes potencialidades para crecer y ganar valor en la bolsa, podría estar perdiendo un poco de brillo. Como verás a continuación, las perspectivas del sector ya no son lo que eran.

El crédito al sector privado, que había sufrido sobremanera a inicios de 2016 por la remoción del cepo cambiario y la consecuente escalada inflacionaria, durante el segundo semestre del año pasado rebotó rápidamente.

Era un entorno donde el optimismo de cara al ciclo macrista se combinaba con espectaculares resultados del sector bancario. Estos resultados respondían al ciclo de súper tasas de Sturzenegger y los auspiciosos anuncios de créditos hipotecarios indexables accesibles (UVI, UVA, Banco Nación, etc). Así, se logró entusiasmar al mercado, apuntalando un excelente año para las acciones del sector.

De todos modos, durante las últimas semanas, se empezaron a ver algunos nubarrones en el horizonte: los créditos al sector privado estarían mostrando algunas dificultades para crecer por encima de la inflación.

Desde que arrancó el año, el total de crédito al sector privado se mantuvo virtualmente estancado en términos reales. O sea, cuando se le quita el “efecto inflación” al volumen de créditos, la tendencia revela una línea recta, como muestra el siguiente gráfico.

¿Qué significa esto?

Si bien no es una pésima noticia para la banca privada, si implica que debemos empezar a ser más cautelosos. ¿Por qué? Porque los bancos obtienen sus ganancias a partir de la intermediación financiera. Es decir, de tomar depósitos a tasas bajas, para prestarlos a tasas más elevadas. Una versión más sofisticada del viejo “comprar barato y vender caro”.

En este caso, este dato está revelando que la cantidad de “ventas” bancarias está estancada en términos reales, lo cual es una limitante para sus ganancias.

Lo anterior no es lo único que conspira contra la hoja de balance de los bancos. Recordemos que un año atrás, dichas entidades financieras tuvieron ganancias exorbitantes como consecuencia de la agresiva política de tasas del BCRA. La tasa de LEBACs de 35 días llegó al 38% anual, mientras que los depósitos a plazo fijo nunca pagaron más del 27-28%. Ese spread de 2 dígitos significó un negocio financiero formidable con riesgo prácticamente nulo.

En este 2017 el negocio financiero, todavía altamente rentable, ya no goza de dicho plus otorgado por la altamente redituable intermediación de 2 dígitos a riesgo cero vía LEBACs.


Como consecuencia, las perspectivas de 2017-2018 en relación a los resultados de la banca privada (en promedio) en el corto plazo no son de exuberancia. Si se los tiene, recomendamos conservar dichos títulos en cartera, sobre todo los que individualmente presentan mejores perspectivas. Sin embargo, ya no recomendamos sobreponderar estas tenencias como sí ocurría meses atrás.

Esto no implica que algún papel bancario específico no pueda tener una excelente performance, sino que las bases sobre las cuáles el sector bancario en su conjunto se apoya para obtener ganancias está mostrando algunas limitaciones.

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